Graduación de Bachillerato

Graduación de Bachillerato

Os dejamos unas fotos de la celebración de la Graduación de nuestros alumnos de 2º Bachillerato. Nos alegramos de haber podido acompañaros, a padres y alumnos, durante todos estos años en este camino de formación, tanto académica como en valores. ¡Enhorabuena a todos!

Y como sorpresa, os dejamos el maravilloso discurso de nuestra alumna Paula Castillo Pérez:

«Discurso graduación generación 99»

<<Hoy es un día especial para todos los que estamos aquí, no sólo lo digo por ser este el día en el que nos graduamos. Algo muchísimo más profundo se encuentra detrás de la Graduación. Es el momento en el que dejamos atrás una etapa que ha marcado y sin duda marcará el resto de nuestra vida. Ana Maria Matute dijo una vez:“La infancia es el periodo más largo de la vida”. Y así es.

Es el momento en el que echamos la vista atrás, hasta el primer día de colegio de nuestras vidas. Tan pequeños e inocentes, con lágrimas en los ojos y con una mochila más grande que nuestro cuerpecito, llena de “libros de mayores”. Eso sin hablar del sentimiento que conlleva despedirte de papá y mamá para rodearte de gente desconocida en un ambiente nuevo.

Tres años después nos encontramos sentados en una clase dando asignaturas tales como “Lengua”, “Matemáticas” o “Conocimiento del Medio”, pero esta vez con una sonrisa enorme en la cara y ganas de aprender. A partir de este momento, nuestra estancia en primaria será un paseo en el que llenaremos nuestras mochilas de conocimientos e ideas, formando así a la persona que seremos en el futuro. Pasaremos momentos de risas en el patio, de alguna que otra lagrimilla y de algún que otro enfado tonto.Comeremos en el comedor lo más rápido posible para poder jugar mucho con nuestros amigos en el patio. Finalmente acabaremos sexto de primaria, rodeados de los amigos de siempre y de nuevos que se han incorporado en el camino.Y llegará entonces el momento más esperado de todos: el viaje a Valencia, en el que pondremos punto y final a una gran etapa y daremos comienzo a otra nueva.

La nueva etapa o también llamada ESO se nos presenta como un reto. Reto que nos permitirá conocernos mejor y fijar las pautas de nuestro futuro. El primer año de la ESO es sin duda el más difícil, en el que nos sentimos exploradores al más puro estilo Indiana Jones en un territorio totalmente desconocido y que nos han dicho que es característico por su dificultad. Aún así nosotros decidimos afrontar el reto con ganas (algunos días con más que otros, todo hay que decirlo). Encontramos así nuevos profesores, nuevos exámenes y también nuevas amistades. Además es el momento en el que nos damos cuenta de qué es lo que se nos da bien y qué nos cuesta más, si se nos dan mejor las letras o las ciencias, la natación o la gimnasia…

Después de la ESO comienza un periodo muy duro en el que pasaremos más tiempo delante de un libro de texto que de otra cosa. Aún así somos conscientes de que estos dos años de Bachillerato son el final de un camino y la apertura de un mundo de adultos que nos inspira respeto. Acto seguido viene la PAU, en nuestro caso EVAU, resultado de meses y meses de incertidumbre. Y finalmente acaba todo. Todos los años paseando por los mismos pasillos, mirándonos en los mismos espejos y bajando y subiendo las escaleras de un lugar que podría ser nuestra casa. Ha llegado el final del camino y toca elegir un nuevo rumbo, con la mochila a rebosar, cargada de recuerdos que siempre llenarán nuestra mente y de personas que nos han acompañado en los buenos y en los malos momentos a lo largo de éste.

No podemos olvidar que en el camino hemos tropezado iinfinitas veces y otras muchas incluso nos hemos cuestionado elegir un camino más sencillo o dejarlo todo. Pero en todos estos momentos siempre ha habido alguien que con una sonrisa nos ha aportado la motivación que dábamos por perdida y que nos ha llevado a seguir adelante .

Gracias a nuestros padres, por confiar en nosotros cada día y conseguir hacernos sacar lo mejor que llevamos dentro.

Gracias a los profesores de infantil, por sacarnos cada lágrima,ayudarnos a leer y escribir y hacernos entender que no hay que tener miedo a lo desconocido.

Gracias también a los profesores de primaria, por cuidar tantos patios, solucionar tantos conflictos y recordarnos que el secreto está en las ganas.Y a los profesores de gimnasia, por las carreras solidarias, los Cross del Retiro y por enseñarnos la importancia del trabajo en equipo.

No podríamos olvidarnos de agradecer a todos los profesores y departamentos de la ESO y Bachillerato, por aguantarnos en clase cada día (preexamenes,postexamenes o simplemente cuando no teníamos gana alguna de abrir el libro).cAsimismo, es el momento de agradecer a Mercedes, la Hermana Marina y MªJosé todos los kilómetros recorridos en Italia, y el hecho de no perder los nervios ante nada. Y no podemos olvidarnos de las tutoras, Esther y Rosa, por formarnos como grupo y apoyarnos en uno de los años más duros como estudiantes.

Gracias a todas las Hermanas por las oraciones de la mañanas y por motivarnos con canciones marchosas a las ocho de la mañana. Gracias a la hermana Nieves por recordarnos desde pequeños la importancia de los libros y a la hermana Visa por atendernos siempre con uuna sonrisa. Pero especialmente, gracias a la Hermana Blanca, que ha marcado nuestra vidas y permanece en lo más profundo del corazón de cada uno de nosotros.

Y por último pero no menos importante, gracias al personal de comedor por darnos de comer cada día y al equipo de limpieza por cuidar cada clase y pasillo. También gracias a José y a Felipe, por llamarnos por megafonía, atendernos con uuna sonrisa y abrirnos la puerta cada día. Sin mencionar la famosa “reunión con Abelardo” a la que seguimos esperando asistir…Y también nos gustaría agradecer a secretaría, por aguantarnos siempre que vamos de excursión.

Después de haber mirado tanto hacia atrás toca mirar hacia delante. Nos queda un largo camino que muchas veces estará en cuesta o por el que será fácil avanzar, pero a partir de aquí, cada uno tomamos un rumbo, una dirección. Pero sin dejar de recordar todo lo que hemos vivido juntos, las alegrías, las dificultades, las victorias y las derrotas. Ahora sólo queda mirar hacia delante y seguir caminando. Que los límites te los pones tú mismo.>>