Encuentro MFA en Guadarrama

Encuentro MFA en Guadarrama

El pasado 25 de septiembre varias de las familias miembros de MFA celebramos un encuentro en el Complejo cultural residencia Fray Luis de León en Guadarrama. La idea fue retomar el contacto después de varios meses sin vernos, y ponernos al día compartiendo en grupo un día de alegría y reencuentro.

Mientras los más pequeños jugaban y disfrutaban al aire libre de un magnífico día de sol de Septiembre, los adultos nos reunimos en una de las salas del recinto.

Este encuentro tuvo la feliz circunstancia de que la hermana Amparo, la nueva directora del colegio Pureza de María de Madrid nos acompañó para departir con nosotros y conocernos en persona.

Lo primero que se abordó fue una puesta en común de la CRUZ (nuestras relaciones con la naturaleza, con Dios, con los demás y con nosotros mismos) que cada uno rellenó en el encuentro de final de curso en junio, para intentar ver qué tal nos había ido a lo largo del verano. Cada uno contó su propia experiencia personal, sus deseos, sus miedos, sus logros interiores y sus proyectos vitales para reafirmar el compromiso con los valores de Madre Alberta. Como en tantas otras ocasiones una escucha activa de la experiencia del otro enriquece y nos permite crecer en valores y en conocimiento cristiano.

En la reunión también se comentaron algunos aspectos organizativos de los futuros encuentros, el calendario de este curso y el estado de las cuentas.

La hermana Begoña nos enriqueció con una presentación interesante e ilustrativa de lo tratado en el XXVII Capítulo general de la Congregación de la Pureza de María que se celebró en San Cugat del Vallés (Barcelona) en el que se reafirmaron las bases de la transmisión y definición, acorde a la didáctica y la difusión, de lo que significa el Carisma de la Madre Alberta. Repasamos la historia de esta gran mujer, inspiradora y fuerza motriz de los colegios de la Pureza repartidos por el mundo. Así mismo, comentamos, resolvimos dudas, ampliamos y mejoramos nuestro conocimiento del Carisma. Este acercamiento tanto a la Madre, como a su mensaje y al sentido de su legado espiritual puso de manifiesto que merece la pena acudir a estos encuentros.

Tras la reunión compartimos la hora del almuerzo en el que cada familia llevaba su propia comida, respetando y cumpliendo en todo momento las restricciones debidas a la pandemia. Los abrazos y los besos fueron suplidos por sonrisas y deseos que nos llegaban con igual fuerza a dos metros de distancia.

Después de la comida, mantuvimos una charla distendida de nuevo acercamiento a la Fe y al grupo y pusimos de manifiesto la necesidad de que se propague el mensaje de MFA y se invite a los padres y a las familias a acercarse a conocernos y ¿por qué no? a formar parte del movimiento.

Con sentimientos encontrados —alegría por el reencuentro y pena por la despedida— dimos por finalizada la jornada y retornamos a nuestros hogares, sin dejar de sentir la unión que esta familia extendida —más allá de los lazos sanguíneos— nos proporciona.

Andrés Cortés

MFA- Madrid