Experiencia de ex alumnas en Loja

Experiencia de ex alumnas en Loja

El pasado julio dos jóvenes exalumnas de la Pureza, de Madrid y Barcelona, estuvimos en Loja, un pueblo a unos 45 minutos de la ciudad de Granada. Allí tuvimos la oportunidad de compartir 10 días con 18 niños, desde un recién nacido hasta adolescentes de 17 años, de España y otros países.

En un principio, no sabíamos muy bien cuál era la labor de las hermanas en Loja. Nos habían dicho que era una casa de acogida para niños y adolescentes de los cuales se hacían cargo tres hermanas de la Pureza de María, tres religiosos de la Salle y tres laicos. Íbamos un poco a ciegas, tan solo teníamos claro que queríamos ofrecer nuestra ayuda en todo lo que hiciera falta.

Nada más llegar, los encargados del hogar se mostraron muy contentos y agradecidos, nos contaron todo lo que teníamos que saber sobre el funcionamiento de la casa y su labor con los niños. Desde el principio nos acogieron como dos más de su comunidad y así nos presentaron a los chicos. Nuestra tarea consistía principalmente en acompañarlos en su día a día y colaborar con cualquier tarea que surgiera en la casa.

Si tuviéramos que elegir una palabra para describir esta casa de acogida sería FAMILIA. Sin ninguna duda. En primer lugar, porque esta comunidad no vive esta tarea como un trabajo, sino como una misión en la que entregar su día a día. Se centran en que cada niño pueda ser feliz en la casa y salir adelante, todo dentro de un ambiente de confianza y cariño. En segundo lugar, por la educación ejemplar que reciben estos niños. Se tratan como hermanos y colaboran con todas las tareas del hogar sin excepción.

Para nosotras ha sido una experiencia inolvidable. Disfrutamos tanto de esos días que volveremos en cuanto podamos. De momento, este octubre, una de nosotras volverá a Loja junto con otra voluntaria exalumna de la Pureza de María de Madrid, para volver a compartir unos días con estos niños que nos han marcado para siempre.

Nuria Serra y Marta Lozano